El Prejuicio de la prensa contra las injustas acusaciones de droga contra Fowlie
Por Justice Mendez

El público debe de confiar en la prensa como un medio acertado de información.  Por lo que es particularmente concerniente  cuando los hechos relatados por los medios de comunicación se basan en investigaciones defectuosas o inadecuadas. Como consecuencia entonces tenemos que el aire reportero e informativo atrapa nuestro entendimiento y lo convierte en desinformación, resultando en que lo que se presenta como noticia simplemente se convierte en un parloteo  idóneo que frecuentemente satisface el  sensacionalismo que vende periódicos. Los peores de los casos de desinformación por parte de los medios de comunicación resultan cuando los reportes infundados difaman el carácter de los individuos y por ende fomentan el prejuicio público: opiniones adversas o tendencias dirigidas en contra del individuo o de su supuesto carácter sin tener el conocimiento o respaldo.  Es entonces que la prensa se convierte en la responsable por las opiniones injustificadas y poco favorables de otros que hacen que el público adopte posiciones de hostilidad hacia aquellos individuos que han sido fustigados.  El punto más siniestro de este tipo de reportajes es que es casi imposible contrarrestar las declaraciones erróneas de la prensa  porque la gente tiende a creer los “hechos” que los medios de comunicación reportan.

Este prejuicio tan inoportuno es el trato que continuamente aparece en la prensa de Daniel Fowlie, tomen en cuenta el artículo de Orange County Resister´s (13 de febrero 2008) sobre Fowlie y su “antiguo rancho de la droga” el cual “era un refugio para el acusado traficante de cocaína y mariguana.  El artículo explica que en 1979 “Daniel Fowlie un líder sospechoso de traficar mariguana vinculado al guru de la droga Timothy Leary y a la hermandad del Eterno Amor, construye una casa en Rancho del Rio” y en 1985, “los investigadores hacen una redada  (pero) Fowlie escapa.” Con solo leer el artículo, ya nos hemos formado una opinión desfavorable de Fowlie y su supuesto características de líder, sin tener los hechos reales con los cuales podríamos
rendir un juicio sano.

En realidad estos “reportes” sobre Fowlie no comprometen más que ficciones prejudiciales. Ficción numero uno: Fowlie fue acusado de cargos por mariguana, ninguna evidencia ni cargos en este caso indican que el haya estado involucrado con cocaína o con el contrabando de la cocaína- contrario a la declaración inequívoca del articulo. Segundo: Aunque se han relatado muchas historias sobre Fowlie, este artículo se lleva el primer lugar por tener la imaginación más vívida al reclamar que Fowlie estaba vinculado con Timothy Leary y la hermandad del eterno amor. Los lectores deben de permanecer recelosos de este rumor poco favorable ya que no se ofrece  ninguna prueba justificativa y no aparece en ninguna parte del caso de Fowlie- o en los expedientes de la corte. Fowlie tampoco “escapó” de la redada del alguacil tal y como afirma el articulo (dándole a los lectores una tercera ficción que obtiene una opinión adversa de Fowlie). Fowlie ni estaba en el país cuando se llevo acabo la redada en California.

No solo es que los hechos de este artículo presentan puro prejuicio en contra de Fowlie, sino que en sí el caso en contra de Fowlie de muchas maneras fue también injustificado.  De hecho, inicialmente fue rechazado en las cortes de California “En el interés de la Justicia”.  El caso de Fowlie inicio en 1985 cuando las autoridades locales recuperaron menos de una onza de mariguana en una redada ilegal del rancho de 214-acres de Fowlie (Rancho del Rio) ubicado en la sección de Riverside en la frontera entre Orange County y Riverside County: ilegal porque la propiedad estaba en las afueras.  Ilegal porque la propiedad estaba fuera de la jurisdicción del departamento y la causa probable permaneció cuestionable en apelaciones posteriores.  Fowlie quien en el momento vivía en Costa Rica únicamente visitaba el rancho unas pocas semanas al año, estaba de visita en Méjico cuando se entero de que su rancho había sido redado.  Dado a que muchos amigos y trabajadores de Fowlie ocupaban las siete casas en el rancho en el momento de la redada, es más probable que la pequeña cantidad de mariguana le perteneciera a ellos y no a Fowlie. Asombrosamente esta única onza de mariguana encontrada en California fue la única evidencia concreta de mariguana que se haya presentado contra Fowlie.

La otra “evidencia” presentada en contra de Fowlie fue el testimonio comprado de informantes de la cárcel- los cuales fueron pagados por la parte acusadora reduciéndole las sentencias carcelarias y pagándoles dinero y/o la inmunidad del proceso.  (Desde el caso Singleton, el sistema judicial ha empezado a rescindir la cuestionable práctica de comprar testimonios a informantes, una práctica que  incentiva a los informantes a mentir para evitar los castigos). La parte acusadora también presentó el testimonio de un oficial  quien dijo que se habían encontrado veinte cajas en el rancho de California con residuos de mariguana.  Sin embargo la parte acusadora nunca pudo producir las cajas o los resultados de los laboratorios confirmando que el residuo era cannabis.  Fowlie atestiguó que el utilizaba las cajas para recolectar uvas de su viñedo.  Afirmaciones posteriores de que Fowlie poseía toneladas de mariguana fueron meramente inducidas por la capacidad de las cajas vacías, cajas elusivas.

A luz de los hechos en 1986, el Juez McBride  desestima el caso de Fowlie de las cortes de California “En el interés de la justicia”-liberando y dejando a Fowlie libre de toda acusación.

Aún nada más que injusticias fueron utilizadas en contra de Fowlie cuando las autoridades locales se consiguieron a un fiscal federal para que el caso que había sido desestimado fuese presentado ante un juez federal, quien permitió la búsqueda ilegal en la corte.  La corte federal declaró culpable a Fowlie  por la supuesta onza de mariguana, supuestas cajas (nunca presentadas)o pruebas de laboratorio, además de los testimonios pagos de los informantes.  En 1987, a Fowlie se le declaró culpable  por cargos de conspiración de mariguana ante la corte federal, fue encarcelado en Méjico a solicitud de los Estados Unidos, fue extraditado en 1990 a la prisión federal Terminal Island, California y luego fue liberado en el 2004 después de servir dieciocho años de una sentencia de treinta años (una máxima sentencia al tener buen comportamiento en esos momentos).

Durante su encarcelamiento, las autoridades confiscaron y dirigieron la propiedad de Fowlie por tres años- vivían en la casa de Fowlie, subastaron o robaron todas sus antigüedades, y disparando todos los volkswagens de Gus Fowlie, a estos carros Gus el hijo de Dan los quería transformar en vehículos todo terreno.  Fowlie no solo perdió su rancho, el cual hoy día esta estimado en unos $22.5 millones de dólares; también prácticamente  perdió todas sus propiedades de Pavones, Costa Rica por causa del precarismo  ilegal durante su encarcelamiento, Fowlie se ha visto obligado a luchar para recuperar estas tierras a través de procesos legales lentos y costosos.

Cómo que si Fowlie no hubiese tenido que soportar suficiente, los periódicos desinformados tanto estadounidenses como costarricenses lo siguen infamando con su prejudicial y sensacionalista representación de él como un antiguo capo de la droga en California y Pavones.  Después de todo Fowlie cumplió con una sentencia de treinta años (probablemente injusta).  Fowlie ya le ha pagado con creces su deuda a la sociedad por una onza de mariguana (que fue encontrada en un rancho de su propiedad que el no habitaba) y por la conspiración de informantes pagados  y unas  cajas que la parte acusadora perdió.  Se sigue distorsionando el caso de Fowlie con el objetivo de vender periódicos, esta práctica no solo le esconde la realidad a sus lectores perjudicándolos- además seduce a los lectores para que se predispongan y adapten posiciones irracionales de hostilidad hacia otros, sin el aprovechamiento de nadie.